VI ENCUENTRO DE PARTIDOS Y ORGANIZACIONES ANTIIMPERIALISTAS DE AMÉRICA DEL SUR

Declaración

La situación en América Latina está signada por el auge de las luchas sociales y políticas de masas. Se multiplican los combates contra el hambre, la desocupación y la superexplotación, contra las recetas del FMI y las fraudulentas deudas externas, contra el ALCA y los TLC por la defensa del patrimonio nacional, contra las privatizaciones y por la reestatización de las empresas con control de los trabajadores y usuarios, contra el latifundio, contra la discriminación y la opresión a los pueblos originarios, por el cese de la persecución y criminalización de los luchadores populares y de la represión a las movilizaciones, por el juicio y el castigo a los responsables y ejecutores de las decenas de miles de desaparecidos, por la defensa de la enseñanza y la salud públicas, por la liberación de la mujer, por la defensa de nuestras culturas nacionales.

Los yankis se han empantanado en Irak, Afganistán y Medio Oriente. La heroica resistencia de esos pueblos dificulta los planes de Bush para América Latina, y demuestra que es posible enfrentar al imperialismo. Tiene reflejos en cada país y determina mayores contradicciones internas.

En Bolivia, el proceso encabezado por Evo Morales es atacado por el imperialismo yanqui y por la oligarquía latifundista encabezada por la de Santa Cruz, que en acuerdo con los monopolios petroleros complota contra la unidad e integridad territorial del país. No toleran medidas que afectan las ganancias de los monopolios petroleros ni aquellas sobre distribución de tierras fiscales y latifundios improductivos. Temen la fuerza de la lucha popular que fue creciendo desde el 2000 y alcanzó características insurreccionales en el 2003.

En Uruguay se están desarrollando importantes luchas obreras y populares en contra de la política económica y social continuista del gobierno del Frente Amplio. El pueblo colombiano con sus diferentes expresiones políticas y armadas revolucionarias lucha por la derrota del modelo neoliberal uribista.

En el Perú, las comunidades campesinas defienden sus tierras del saqueo de los monopolios mineros que contaminan el agua y el medio ambiente.

En el Ecuador, los trabajadores, pueblos y la juventud combaten contra las políticas imperialistas y los planes de la burguesía criolla; la caducidad del contrato de la Oxy, la suspensión de las negociaciones sobre el TLC, el reconocimiento de determinados derechos a los trabajadores tercerizados. Las conquistas sociales que alcanza la juventud con sus combates, son entre otras, expresiones de un movimiento popular que se mantiene en acción y se desarrolla en función de objetivos revolucionarios.

Miles de estudiantes chilenos, apoyados por docentes y por sus familias, dijeron no a la ley de educación y pusieron al desnudo la continuidad de la política económica y social de la dictadura pinochetista con los gobiernos de la Concertación.

En Paraguay, las combativas movilizaciones campesinas son ahora acompañadas por obreros, docentes y estudiantes. Se desarrollan las asambleas populares.

Se suceden las ocupaciones y las luchas por la tierra y contra el latifundio en Paraguay, en Brasil, en Bolivia y en los pueblos originarios de Chile y Argentina .

Enfrentan a las bandas armadas por los terratenientes y ejercen el sagrado derecho a la rebelión.

El auge de los combates de los pueblos se mantiene sostenidamente en América del Sur.

El pueblo y el gobierno de Cuba siguen resistiendo y derrotando la continua agresión y el bloqueo norteamericanos.

En Venezuela las masas populares y los sectores patrióticos de las Fuerzas Armadas han derrotado distintos intentos golpistas y el gobierno bolivariano de Chávez persiste en su enfrentamiento al imperialismo norteamericano.

El eje Cuba-Venezuela-Bolivia enfrenta al imperialismo norteamericano y contribuye a la lucha del conjunto de los pueblos.

Se incrementa la voracidad imperialista por la existencia de hidrocarburos en Venezuela y Bolivia.

Tenemos que desarrollar un amplio y poderoso movimiento de solidaridad especialmente con esos tres pueblos hermanos frente a las distintas amenazas y conspiraciones imperialistas contra ellos.

Por otro lado, los gobiernos de Bachelet, Lula, Kirchner, Tabaré Vazquez que se presentaron como reformistas mantienen la política económico-social de las clases dominantes y profundizan el actual modelo pro-imperialista y de explotación. Son "reformistas" sin reformas.

Bachelet, Alan García y Uribe se destacan por su entreguismo pro-imperialista El gobierno reaccionario pro-yanqui de Uribe Velez en Colombia, forma parte de los planes del imperialismo para desestabilizar a Chávez. Ya se han hecho dos ejercicios de invasión a Venezuela desde Colombia.

El aumento del Producto Bruto Interno y la acumulación de reservas monetarias de estos últimos años no han significado mejores condiciones de vida para el pueblo, sino todo lo contrario.

El Mercosur es un proceso de integración al servicio de los monopolios y no de los pueblos.

Sin terminar con el poder político y económico de los imperialistas y los oligarcas no podemos alcanzar nuestra plena independencia, una auténtica integración al servicio de los pueblos, y asegurar pan, tierra, trabajo, techo, salud, educación para todos.

La dirección política de los grandes movimientos de masas en curso está en disputa. Muchas de esas luchas no han tenido una dirección proletaria. Las posiciones oportunistas favorecen al imperialismo, particularmente porque tratan de desviar el movimiento de masas a la vía muerta del reformismo e impedir su desarrollo revolucionario. Sabemos que no hay revolución sin la destrucción del viejo Estado oligárquico dependiente del imperialismo. La experiencia de la lucha por la liberación nacional y social de nuestros pueblos demuestra que, hoy como ayer, la cuestión del poder no puede resolverse por la vía pacífica, sino que requiere derrotar la violencia reaccionaria ejercida por el aparato del Estado de las clases dominantes mediante la lucha armada revolucionaria de las masas. Esta cuestión esencial divide aguas entre los marxista-leninistas y los revisionistas y reformistas.

Tanto la situación internacional de conjunto como la de nuestro continente están signadas por las tres grandes contradicciones que caracterizan la época del imperialismo y las revoluciones proletarias: 1) la contradicción de los pueblos y naciones oprimidos con el imperialismo; 2) la contradicción de la clase obrera con la burguesía y 3) las contradicciones inter-imperialistas. En la actualidad la contradicción más aguda es la primera.(1)

Para tratar de resolver su crisis económica, garantizarse el abastecimiento de petróleo y ocupar zonas de importancia estratégica, el gobierno ultra-reaccionario y genocida de Bush y sus aliados invadieron Afganistán e Irak .Pero la resistencia de estos pueblos logró empantanar a las fuerzas de ocupación, a pesar de la sofisticación del armamento de los invasores y de la desigualdad de medios. La cuestión nacional contra el imperialismo es el eje.

Los casi tres mil soldados norteamericanos muertos y los más de 12000 heridos reconocidos, se convierten en bandera del movimiento contra la guerra en el propio seno del agresor, reforzando los reclamos por el cese de la ocupación y la vuelta de las tropas. En Gran Bretaña también crecen las manifestaciones por el retiro de tropas de Irak.

El gobierno de Bush empujó luego la agresión israelí a Palestina y al Líbano. Bombardearon las usinas eléctricas y dejaron sin aprovisionamiento de agua a Gaza. Encarcelaron a miembros del gobierno palestino. La agresión al Líbano siguió este mismo patrón: destrucción de la infraestructura civil y ataque indiscriminado a la población. Pero el pueblo libanés enfrentó unido la agresión. La resistencia popular, encabezada por Hezbollah, infringió una derrota al ejército israelí, mientras el pueblo palestino seguía demostrando su voluntad de lucha contra la ocupación israelí, que ya se había manifestado con el triunfo electoral de Hamas.

Corea del Norte e Irán resisten también activamente la prepotencia imperialista.

Al mismo tiempo, el gobierno de Bush continúa con su política agresiva aún cuando está golpeado y cada vez más aislado políticamente.

Un hecho a tener en cuenta en la situación internacional, es la consolidación del llamado grupo de Shanghai integrado por China, Rusia, Tayikistán, Turkmenistán, Uzbekistan y Kazajstan.

Las contradicciones entre Estados Unidos y otras potencias como Francia, Rusia, Alemania, China, no implica que éstas vayan a intervenir a favor de los pueblos.

El imperialismo norteamericano es actualmente la potencia más agresiva. En disputa con otras potencias imperialistas, los yanquis son hegemónicos y por lo tanto el enemigo principal de América Latina.

En Nepal, la guerra popular revolucionaria anti-imperialista y anti-feudal, dirigida por el Partido Comunista Maoísta, liberó importantes partes del territorio(2). El último levantamiento unitario de masas con un programa de doce punto de distintas fuerzas políticas, logró hacer ceder al régimen autocrático y represivo, obteniendo importantes conquistas democráticas.

Se mantiene la lucha armada revolucionaria en Filipinas, Turquía y en varios estados de la India.

Centenares de luchas obreras contra la flexibilización laboral recorren el mundo, logrando en muchos casos frenar las políticas de liquidación de las conquistas sociales.

Los jóvenes franceses, en forma unida, los de las universidades y los de los barrios periféricos , mantuvieron en vilo al gobierno reaccionario y frenaron el contrato del primer empleo, que pretendía legalizar lo que este sistema ofrece a los jóvenes: trabajo precarizado, ser mano de obra barata y descartable de los monopolios.

Millones de inmigrantes latinoamericanos en EEUU salieron a las calles, en fechas tan significativas como la del 1 de Mayo, para hacer valer sus derechos y contra las leyes de Bush, que los considera delincuentes expulsables .

En China se produjeron en el curso de 2005 miles de luchas obreras y campesinas, contra las privatizaciones, las condiciones de explotación en el trabajo, muchas de ellas violentamente reprimidas.

En Méjico se desarrollan luchas multitudinarias contra el fraude. En el Estado de Oaxaca se ha llegado a la constitución de un doble poder.

Los vientos soplan a favor de la revolución y es necesario que la clase obrera y sus partidos impulsen las luchas de liberación nacional y su elevación a luchas revolucionarias. Esto requiere también ir a fondo en el debate sobre la vigencia del marxismo-leninismo y del socialismo como objetivo como así también la necesidad del desarrollo de los partidos del proletariado.

En la lucha antiimperialista, al mismo tiempo que se profundiza la lucha revolucionaria, es necesario el desarrollo de amplias políticas de unidad de las fuerzas revolucionarias con todos los sectores que enfrentan al imperialismo bajo la dirección del proletariado, imprescindible para el triunfo.

Buenos Aires, 30 de Septiembre de 2006 . FIRMAN:

-PARTIDO COMUNISTA MARXISTA-LENINISTA-MAOISTA DE BOLIVIA

-CEBRASPO- CENTRO BRASILEÑO DE SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS- BRASIL -PARTIDO COMUNISTA ACCION PROLETARIA- CHILE

-PARTIDO COMUNISTA DE COLOMBIA (MAOÍSTA).- COLOMBIA

-PARTIDO COMUNISTA (M-L) DE ECUADOR

-PARTIDO COMUNISTA (M-L-M) DEL PERU

-MOVIMIENTO POPULAR REVOLUCIONARIO PYAHURA (PARAGUAY)

-PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DEL URUGUAY

-PARTIDO COMUNISTA REVOLUCIONARIO DE ARGENTINA

Por razones de configuración reiteramos acá los textos de las llamadas al pie, para evitar cualquier confusión.

1) El Partido Comunista Marxista-Leninista-Maoísta de Bolivia considera que debe decirse que la primera es la contradicción principal.

2) El Partido Comunista M-L del Ecuador no refrenda este punto.

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